top of page

Cómo repartir tu dinero entre disfrutar hoy y ahorrar para el futuro

Foto del escritor: Victor Sanchez Segura
Victor Sanchez Segura
hace 10 minutos
5 min de lectura

¿Deberíamos disfrutar nuestro dinero hoy o ahorrar e invertir todo lo posible para el futuro?


En educación financiera solemos encontrar dos respuestas muy distintas.


Por una parte está la filosofía de ahorrar, invertir y sacrificar consumo presente para construir patrimonio.


Por otra está aquella frase que seguramente has escuchado muchas veces:


“La vida es hoy.”


Las dos ideas contienen algo de verdad.


El problema aparece cuando llevamos cualquiera de ellas al extremo.


Si gastas todo hoy, probablemente termines preocupado por tu futuro.


Pero si dedicas toda tu energía a ahorrar e invertir, puedes llegar a sentir que estás postergando permanentemente tu vida.


La solución no está necesariamente en elegir una de las dos.


Está en construir un sistema capaz de cuidar simultáneamente tu presente y tu futuro.


El presente también se puede planificar


Normalmente hablamos mucho de planificar la jubilación, las inversiones y las metas futuras.

Sin embargo, también podemos planificar el disfrute presente.


Cuando no lo hacemos, una parte importante de nuestros ingresos puede terminar desapareciendo en compras impulsivas, gastos por comparación o compromisos que nunca elegimos conscientemente.


La alternativa es darle intención al gasto.


Hay compras que contribuyen a nuestra salud, nuestras relaciones, nuestras experiencias, nuestro descanso o nuestro aprendizaje.


Y existen otras que apenas modifican nuestra calidad de vida.


Por eso, antes de eliminar gastos indiscriminadamente, conviene preguntarse:


¿Qué función cumple este dinero en mi vida?


Cada peso debería tener un trabajo


Imagina que diriges una empresa y tienes diez trabajadores.


Si no le das una función a ninguno, seguramente harán cosas durante el día, pero no necesariamente avanzarán hacia los objetivos de la empresa.


Con el dinero ocurre algo parecido.


Tus ingresos deberían cumplir distintos trabajos.


Una parte sostiene tu vida actual.


Otra te protege frente a imprevistos.


Otra construye tu futuro.


Y otra te permite disfrutar de la vida que estás intentando proteger y construir.


La claridad sobre estas funciones convierte el presupuesto en algo muy diferente.


Deja de ser una cárcel y se convierte en un plan.


Paso 1: construye un piso de tranquilidad


Antes de pensar en maximizar inversiones, necesitamos cierta estabilidad.


Esto significa cubrir los gastos esenciales, controlar o reducir las deudas perjudiciales y comenzar a construir liquidez para afrontar imprevistos.


No necesitas tener todo perfecto antes de avanzar.


Tu fondo de emergencia puede estar todavía en construcción.


Lo importante es que exista una dirección.


Paso 2: págate a ti mismo primero


Uno de los errores más frecuentes consiste en esperar hasta final de mes para descubrir cuánto quedó disponible para ahorrar.


Habitualmente queda poco.


Por eso resulta más útil invertir el orden:


primero separar una cantidad destinada a tus objetivos futuros y después utilizar el resto según el plan.


Puede ser un porcentaje pequeño.


Lo importante inicialmente es desarrollar el hábito.


Automatizar una transferencia al recibir tus ingresos puede reducir la dependencia de la fuerza de voluntad.


Paso 3: aprende a disfrutar sin culpa


Esta parte suele recibir mucha menos atención en educación financiera.


Una vez que tus necesidades están cubiertas, estás construyendo protección y existe dinero destinado al futuro, deberías poder gastar parte de tus recursos actuales sin sentir que estás saboteando tu plan.


La pregunta es en qué.


Una investigación publicada en PNAS encontró que gastar dinero para comprar tiempo —por ejemplo, delegando tareas que no disfrutamos— se relacionó con una mayor satisfacción vital, y su experimento encontró mayor afecto positivo tras una compra que ahorraba tiempo.


Otra línea de investigación ha encontrado que las compras experienciales tienden a generar mayor satisfacción que muchas compras materiales y pueden favorecer las relaciones sociales y la identidad personal.


Esto no significa que todo viaje sea bueno ni que comprar objetos sea malo.

Significa que importa cómo utilizamos el dinero.


Busca gastos con alto “retorno vital”


Podemos pensar en una idea que denomino retorno vital.


No mide rentabilidad financiera.


Mide cuánto mejora una compra tu vida en relación con lo que cuesta.


Un buen colchón puede mejorar tu descanso durante años.


Un gimnasio que utilizas regularmente puede formar parte de tus prioridades de salud.


Vivir más cerca del trabajo puede devolverte muchas horas.


Una experiencia con alguien importante puede convertirse en un recuerdo que conserves durante décadas.


En cambio, algunas compras caras pueden producir satisfacción muy breve y después transformarse simplemente en un gasto recurrente.


La meta no es juzgar los gastos de otras personas.


Es identificar cuáles tienen sentido para ti.


¿Sirve la regla 50/30/20?


La conocida regla 50/30/20 propone destinar aproximadamente:


50% a necesidades,30% a deseos,20% a ahorro o metas financieras.


El propio CFPB la presenta como una regla orientativa y señala que no todas las personas pueden seguirla exactamente; cada persona puede necesitar una pauta diferente según sus circunstancias.


Por eso conviene utilizarla como referencia, no como mandato.


Lo importante es que exista espacio tanto para el presente como para el futuro.


Tu distribución debería cambiar según tu etapa


Una persona endeudada que está intentando recuperar control financiero no debería tener la misma estructura que alguien con un fondo de emergencia completo y años de inversiones acumuladas.


Podemos pensar en tres etapas.


En la primera, orden, la prioridad está en recuperar control, reducir deuda y cubrir las necesidades esenciales.


En la segunda, estabilidad, empieza a crecer el fondo de tranquilidad y el ahorro se vuelve automático.


En la tercera, crecimiento, puedes aumentar tu tasa de inversión mientras utilizas parte del dinero para comprar más opciones, tiempo y experiencias.


La pregunta correcta deja de ser:


“¿Cuál es el porcentaje perfecto?”


Y pasa a ser:


“¿En qué etapa estoy?”


Qué hacer cuando aumenten tus ingresos


Los aumentos de sueldo pueden convertirse en una gran herramienta para mejorar simultáneamente presente y futuro.


El problema aparece cuando cada aumento de ingreso se transforma automáticamente en un aumento equivalente del gasto.


Una alternativa sencilla es dividir el aumento.

Por ejemplo, si comienzas a ganar $100.000 adicionales, podrías utilizar una parte para mejorar tu vida actual y otra para aumentar ahorro e inversión.


No existe ninguna obligación de hacerlo exactamente 50/50.


La idea importante es otra:


mejora tu vida más lento que tus ingresos.


De esta forma puedes disfrutar el progreso económico sin permitir que la inflación del estilo de vida consuma toda tu nueva capacidad financiera.


El presupuesto debería darte permiso para gastar


Un buen presupuesto no debería provocar culpa cada vez que tomas un café o decides viajar.


Debería hacer exactamente lo contrario.


Si sabes que tus necesidades están cubiertas, que estás protegido y que una parte de tus ingresos está financiando tu futuro, puedes utilizar el dinero destinado a disfrute con mucha más tranquilidad.


Porque ya sabes que forma parte del plan.


No ahorres tanto que olvides vivir

Las finanzas personales no consisten en morir con la máxima cantidad posible de dinero.


Pero tampoco consisten en consumir todo esperando que el futuro se resuelva solo.


Consisten en encontrar un equilibrio.


Cuidar a tu yo actual.


Y respetar a tu yo futuro.


Disfrutar aquellas cosas que quizás dentro de 20 años ya no puedas hacer.


Y, al mismo tiempo, construir los recursos que dentro de 20 años te permitan seguir eligiendo.


Por eso, quizás la pregunta no sea:


¿Cuánto debería gastar?


Sino:


¿Estoy utilizando mi dinero para construir la vida que realmente quiero?


REVISA EL VÍDEO DE YOUTUBE SOBRE ESTE AQUÍ:


 
 
 

Entradas recientes

Ver todo

Comentarios


bottom of page